Saludos en nombre de la Asociación de Jóvenes Telespectadores (AJT), inscrita en el
Ministerio del Interior con el número nacional AJ3-11513.

	Hace unos días nos llegó la noticia de que la ATR (agrupación de telespectadores y
radioyentes), escribió una carta a los directores de todas las cadenas de TV pidiéndoles que
durante el verano se "protegiese a la infancia, que pasará más horas delante del televisor en estas
fechas". Ante este hecho queremos recordarles que la comisión del Día del Niño, reunida
reciéntemente, afirmó que "La TV es sólo un medio y su satanización obedece a criterios
retrógrados", y que la ATR carece de autoridad profesional o académica para emitir juicios al
respecto.

	¿Acaso no es lo bastante restrictiva la actual situación? ¿Acaso la forma en que pretenden
que se proteja a los tiernos infantes es la emisión de programación exclusiva para menores de 7
años las 24 horas del día?

	La programación de verano es de por sí suficiéntemente nefasta todos los años como para
que durante el presente nos invada un mayor sopor a los adultos cada vez que encendamos el
aparato.

	Reclamamos que no se preste más atención de la que merece a una agrupación que sólo
representa una pequeña parte de los televidentes, sin ningún tipo de formación psicológica, y que
se dedican a criticar en base a sus gustos y prejuicios personales. ¿Cuántas veces ha protestado
la ATR por la emisión de corridas de toros en horario infantil? Al parecer les preocupa más que los
niños vean una mujer en bikini que un animal desangrándose. ¿Por qué protestan por la supuesta
violencia de los dibujos animados extranjeros pero recomiendan "Mortadelo y Filemón", cuyos
personajes son metódicamente apaleados, incinerados y defenestrados? ¿Cuestión de gustos o
doble moral?

	Tampoco debe interpretarse que la AJT (nosotros) aboga por un descontrol absoluto de las
emisiones televisivas. Simplemente estamos en contra de la censura que piden otras asociaciones
de ideología más autoritaria y propia de otros tiempos. Los niños son una parte de la audiencia,
que tiene sus derechos, pero los jóvenes tambien deben de poder elegir si ven algo más propio de
su edad. ¿Representa a los jóvenes esta agrupación que quiere considerar con el mismo rasero a
los de 15 años y a los de 6, que no se acuerda de que existen las clasificaciones "para mayores
de 7 años" y "para mayores de 13"? Ya no censuran lo emitido, sino "a priori" sobre lo que temen
se pueda emitir.

	Lo triste es que unos pocos puedan condicionar lo que vemos todos. Nos venden una
imagen de la TV totalmente pseudocientífica y manipulada, que poco a poco van creyendo tanto el
público general como los propios responsables de las emisiones, que comienzan a
autocensurarse.

	Los temores de estos padres de familia son infundados, y están rebatidos por numerosos
psicólogos y psiquiatras. Podríamos recomendar el libro "Las semillas de la violencia", del
prestigioso Luis Rojas Marcos (director del hospital psiquiátrico de Nueva York) que exculpa
totalmente a la TV del diabólico papel que algunos intereses han querido otorgarle.

	Es necesario que se ponga fín a esta satanización de los medios audiovisuales, que con
pretextos de protegernos a todos nos pueden acabar recortando las libertades. Nuestra asociación
está dispuesta a rebatir todas los argumentos a favor de una mayor censura. Pensamos que
actualmente ya hay demasiada.

	Estamos dispuestos a entrar en contacto con cuantas asociaciones quieran "proteger a los
niños", para que esta noble meta no se transforme en "censurar a los adultos". Con toda certeza
llegaremos a acordar una serie de medidas que nos beneficien a todos.

	Es por ello que, además, les pedimos que nos faciliten entrar en contacto con la ATR, en
lugar de permitirles la posibilidad de que decidan unilateralmente sobre la programación, como si
ellos fueran los dueños en exclusiva de las cadenas de TV, y les hagan sólo el caso que merecen
sus peticiones. Mucho o poco, como ustedes decidan, pero sin verse presionados.


16-7-98